Primer detector de mentiras
2 de Febrero de 1935
El detective Leonard Keeler utiliza por primera vez en un juicio su “polígrafo Keeler” o máquina de detección de mentiras. El examen, realizado en la ciudad de Portage (EE UU), se centró en los criminales Cecil Loniello y Tony Grignano, que habían sido acusados de asalto. Los datos fueron tenidos en cuenta como prueba.
